Primero detén el contador que sigue sumando
Si olvidaste parar el cronómetro de trabajo, detén el registro en curso antes de corregir su duración. Después separa tres cifras: lo que habías planeado, lo que quedó registrado y el tiempo que realmente puedes justificar. No cambies la estimación solo para que coincida con un registro equivocado.
Ora documenta tiempo real con temporizador y ajustes manuales. La comparación entre plan y real es una función Pro; el ejemplo de abajo explica cómo preparar el dato que vas a comparar, sin atribuirle una reconstrucción automática de tus pausas.
Un ejemplo inventado: treinta registrados, veinte de trabajo
Habías reservado veinticinco minutos para revisar una lista. El cronómetro terminó acumulando treinta, pero sabes que incluye una pausa de diez minutos porque apuntaste cuándo te levantaste y volviste. En este ejemplo, el trabajo que quieres registrar es veinte minutos: treinta menos diez.
La corrección no cambia la reserva original de veinticinco minutos ni demuestra que acabaras la lista. Puede haber veinte minutos de trabajo y una tarea todavía pendiente. Tampoco debes añadir una segunda entrada de veinte minutos dejando los treinta anteriores como si fueran otro trabajo.
- Plan: veinticinco minutos reservados.
- Registro antes de revisar: treinta minutos.
- Pausa conocida que incluiste por error: diez minutos.
- Tiempo de trabajo elegido para el registro corregido: veinte minutos.
- Estado de la tarea: revísalo aparte; el tiempo no certifica la entrega.
Haz la corrección sobre la actividad y el día adecuados
Abre el plan donde quedó el tiempo y localiza la actividad por su nombre y fecha. Con el cronómetro detenido, revisa su tiempo real y utiliza el ajuste manual para introducir la duración que has podido reconstruir. Comprueba el valor guardado antes de volver a iniciar el registro.
Mira también que no estés modificando la duración planificada por confundir los dos campos. Si quieres cambiar una estimación para una próxima ocasión, decide ese cambio después y por una razón propia. La ficha pública de Ora mantiene separados estimaciones y trabajo registrado.
Si llevabas además una sesión de foco, comprueba qué registro estás corrigiendo. Corregir un total no obliga a inventar que otro contador midió exactamente la misma actividad.
Si no recuerdas la pausa, conserva esa incertidumbre
Quizá sabes que te levantaste, pero no cuándo. En ese caso, el registro no permite deducir por sí solo que la pausa duró diez minutos. No copies la cifra de nuestro ejemplo ni presentes una estimación como una medida exacta.
Puedes dejar una nota explicando que el cronómetro incluyó un intervalo que no has podido reconstruir y decidir cómo tratar ese registro antes de usarlo para valorar tu próxima planificación. Si empleas los informes Pro, ten presente esa limitación al interpretar la comparación; el gráfico no conoce el tiempo que no anotaste.
Prueba el flujo antes de apoyarte en la comparación
En un plan de prueba, localiza por separado duración planificada y tiempo real, realiza un ajuste manual y comprueba qué cifra cambió. No necesitas conectar un calendario ni dar por validadas las integraciones externas de Ora para entender esta diferencia.
La propuesta útil no es conseguir que las dos cifras queden iguales: es conservar un plan y un registro que describan cosas distintas con honestidad.
